miércoles, 6 de diciembre de 2017

A la memoria de Johnny Hallyday 

Con el trazo de un ángel caído se sentó Laurent Castagnet a los mandos de su batería. Un tupé endemoniado, mirada de desafío y una luz de línea clara para comenzar un concierto de casi 3 horas en las que Loquillo levantó al público de Murcia a golpes de rock and roll actitud. El rocker catalán brindó ayer el penúltimo concierto de su gira Salud y Rock and roll, en la que el Loco y su vibrante banda llevan metidos más de un año. 



Si Loquillo viene demostrando en la última década que ya es parte de la historia del rock en castellano, lo que hizo ayer sobre las tablas del auditorio Víctor Villegas solo era el divertimento de un tipo que ya no aspira más que a disfrutar y a hacer disfrutar con su música. Su banda -que parece haber llegado al punto de entenderse a través de vibraciones de guitarra- es, con mucho, una de las formaciones con más vigor y gallardía que pisa los escenarios. De la rotundidad glam de Igor Paskual a la elegancia vetusta de Mario Cobo, todos parecen dispuestos para acrecentar el talento escénico de Loquillo, que es una apisonadora del rock.

El tema que da nombre a la gira -Salud y Rock and roll- fue el que hizo entrar en calor al público congregado en torno al hombre de negro. Vestido de cuero, con la media sonrisa del que ya se sabe ganador de la batalla, Loquillo aparecía bajo el éxtasis musical de su banda para cantar a "las ganas de escapar" y a la rebeldía. Y de ahí, un desenfreno de temas sin respiro. Rock. Rock constante y contundente, rock de compromiso. Loquillo dejó salir de su garganta las letras de temas de nueva factura, de sus últimos trabajos; una selección que demuestra que el rocker no vive de los éxitos del pasado, que su propia obra es vanguardia y que ha armado una trayectoria absolutamente irreprochable. Que se lo digan si no a las dos 'pequeñajas' de la primera fila. Menos de diez años han tenido para aprenderse el repertorio completo del Loco. Chapó.

Igor Pakual en éxtasis. 
Y fue una celebración. Costó levantar al público -ya se sabe, los auditorios...-, pero no fue más allá del cuatro o quinto tema, con su "Murciaaaaaaaaa" a puro grito, cuando comenzó la fiesta. El mundo necesita hombres objeto, Arte y ensayo, El hombre de negro, Viento del Este o A tono bravo. Por ahí se movió el cantante del Clot junto con su banda. Y, joder, su voz -grave y rasgada-, su actitud, sus paseos para gustarse... todos los elementos suman en un espectáculo de sangre. Pura raza.

Si algo le diferencia del resto es la gran presencia que ejerce sobre el escenario: no se trata solo de una cuestión anatómica. Canta, pero no solo eso: interpreta, gusta y lo sabe, por eso ejerce un juego de seducción con el público en el que él es un imán demasiado potente. No importa que desaparezca del centro del escenario para dejar al huracán Paskual -otra bestia- hacerle el amor con pasión a la guitarra, o a Josu García y a Mario Cobo traspasar la última frontera y descansar espalda con espalda justo al borde de las tablas: las miradas siguen buscándole. Ahí está, al fondo. Brazos cruzados, media sonrisa, el tupé perfecto y el ritmo marcado con su pierna derecha. No te lo pierdas, ahí está todo el rock. 

La segunda parte del concierto también sorprende en esta gira. Del rockabilly contagiado por los Nu-Niles de Cobo -Quiero un camión, El crujir de tus rodillas o Esto no es Hawai- a los clásicos El Rompeolas, Rock and Roll Star y, por supuesto, Cadillac Solitario, con la que no terminó, como venía siendo costumbre en los últimos años. Versiones de la 'burningniana' Qué hace una chica como tú en un sitio como este -tan suya ya-, El rey del Glam -especial homenaje a Igor Paskual- o  Mi calle, de los Lone Star, completaron el set list más variado e interesante que podría presentar.

El Loco, anoche, cruzó una vez más el paraíso. Lo hizo por derecho propio y recordando, al cantar el tema, al genial Johnny Hallyday. Esta madrugada el rockero francés ha muerto tras una larga enfermedad. Seguro que se ha marchado bailando al ritmo de esta banda. ¡Salud y Rock and roll!


Daniel J. Rodríguez//@DanielJRguez



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