domingo, 12 de junio de 2016

De repente, comprendo que puedo atrapar la paz como a un pajarillo en la prisión suave de un puño. Que quizá en ese instante, en ese momento último de cada madrugada, en este ahora, puedo cerrar los ojos con la tranquilidad de ver algo más que fantasmas.

Tal vez... Solo tal vez.

L'insidia. Óleo sobre tela. Roberto Ferri. 2011.



Bueno, Borges… estamos como siempre, de acuerdo:

SOMOS NUESTRA MEMORIA.
Y, LLEGADA LA NOCHE, EL VOLVIÓ A ALTA MAR.


Gracias a mí mismo.
Gracias por no dejar
que hayan envejecido
mis sueños. Gracias
porque pese a todo
lo que no me he entendido con la vida
sigo siendo hombre libre. Gracias
por haber construido mi memoria,
por lo que ésta sirva a otros.
Gracias porque mis deseos sexuales
sigan tan vivos como a los veinte años.
Gracias porque contra todo
lo que ha sido cruel, ha estado en contra,
haya sido más fuerte
saber dejarme fecundar por lo excelente.
Gracias
por no haber mancillado ese sagrado
del Ocio, la contemplación del mundo
lenta, serena, en paz.
Gracias por no haberme convertido
en uno de esos que desprecio.


(De Seek To Know No More, José María Álvarez. Renacimiento, 2016)






Daniel J. Rodríguez//@DanielJRguez

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