sábado, 21 de marzo de 2015

Ver en los ojos el fuego del arte; sentir las vibraciones, los latidos de la creación; notar un profundo respeto por la creación literaria. Todo ese huracán incontrolado ocurre cuando te sientas tras un café o una copa de vino junto a Noelia Illán. La cartagenera, filóloga clásica de profesión, vive por y para la poesía. Editora de la revista LA GALLA CIENCIA, ha sido también la persona responsable de llevar al papel la primera antología española de José María Álvarez, el poeta mayúsculo.

El oro de los tigres es el título del libro, que se centra en aquellos poemas que el escritor ha creado al abrigo de las ciudades o en los viajes. Balduque ha sido la editorial encargada de publicar este libro que, desde hace años, habitaba en la cabeza de Noelia Illán.

¿Cómo surge la idea de realizar una antología de la obra de José María Álvarez? 

Porque no la hay. Existía ese hueco y había que rellenarlo. Llevo leyendo a Álvarez desde los 15 años. Si te soy sincera, en mente tengo varias antologías, proyectos relacionados con su obra, pero esto era lo que me apetecía más: reunir en un volumen poemas que siguieran una temática común. No hay una antología de José María (salvo aquella peruana de Los prodigios de la cera, muy respetable pero que no salió en papel) y lleva más de 60 años escribiendo y publicando. Era una cosa que yo no entendía.

¿Por qué elegir un tema concreto? ¿Y por qué las ciudades?

Illán y Álvarez pasean y charlan de literatura y vida//Joaquín Baños.
Elegí esta temática (el viaje, las ciudades, la Cultura, en definitiva) porque es uno de los temas que más me apasionan en la obra de Álvarez. Es muy difícil separar los poemas según su temática, porque te está hablando de Venezia y de repente te salta con Tácito o Shakespeare. O las mujeres, o un recuerdo de su infancia. Ha sido complicado, y seguramente esté sujeta a posibles cambios o añadiduras por parte de un lector que conozca la obra de Álvarez, pero tras mucho meditar, creo que no ha quedado del todo mal. El viaje es inevitable, sea cual sea, y ese es un tema que me apasiona por todas las cosas que conlleva. José María es un autor denso, poliédrico, al que se puede atacar desde diferentes puntos de vista ya que es un autor que concibe su escritura como una obra total, es lo que le acerca a los grandes nombres de la Literatura Universal.

Entiendo que las ciudades es uno de los temas recurrentes en la obra de Álvarez, ¿qué otros temas o cuestiones son recurrentes en su obra?

A mi entender, un elenco mucho más rico que muchos autores de ahora: la literatura, el pasado, la Historia, el mundo clásico, las mujeres, el ser humano… En general, todo lo que está relacionado con el ser humano en el sentido más amplio, con la creación y el Arte. Todo esto lo tengo muy bien estructurado en mi cabeza, pero explicarlo cuesta más… La obra de Álvarez no puede estar sujeta a un esquema, a un listado: es infinita. Y esos temas se cruzan unos con otros. ¿Acaso no tiene que ver un poema de elogio al tabaco con la degeneración de las costumbres o con el tópico del dolce far niente italiano? Creo que es más complejo de lo que parece.

¿Por qué El oro de los tigres?

Lo primero que uno piensa es en Borges, al que tanto adora José María. Pero lo elegí porque hay dos poemas con ese título que me encantan en Museo de Cera. El primero, del año 78, que habla de Eneas y del viaje. El segundo, de 1991, habla de Salgari y de los piratas, y en cierto modo el viaje también está ahí presente. Son dos poemas que no están en la antología, pero que si uno conoce la obra de Álvarez sabe que de un modo o de otro están. El subtítulo “Los exiliados del mundo” está cogido también de un verso suyo, y al mismo tiempo es un homenaje al Exiliado en el arte de Alfredo Rodríguez, gran conocedor de la obra de José María y amigo al que me une un respeto profundo por su poesía. ¿Cómo se exilia uno del mundo? Con Álvarez se aprende.

¿Han quedado poemas fuera de esta selección?

Sí, unos cuantos (muchos), no sólo porque eran poemas quizá más evidentes temáticamente hablando, sino porque una antología la concibo como un acercamiento al autor, y pretender que se incluya todo lo que tiene que ver con el viaje, en este caso, es casi imposible. Resultaría un ladrillo infumable. De todos modos, repito que es una antología personal mía y que, por tanto, estará sujeta a añadiduras y cambios desde otros puntos de vista. Es algo lógico, supongo.

¿Es cierto que no existen antologías españolas sobre este poeta? ¿A qué puede deberse?

Álvarez es un autor difícil. Difícil en el sentido de que acercarse a su obra implica muchas cosas. Lo primero, un conocimiento del mundo más o menos amplio, y si no se tiene (como, imagínate, me sucedió a mí con 15 años), sí una muestra clara de querer saber de qué nos habla, un deseo de aprendizaje constante: la curiosidad. Se le ha tachado de poeta culturalista y ese tipo de epítetos; yo no creo que esto lo utilice como una forma de esnobismo. Pero es que además, si así fuera, perfecto: aprendamos con él. Si esto no sucede, la lectura es casi imposible.

Por otro lado, Álvarez requiere de una lectura profunda. No sé si una antología de José María interesa o no a las editoriales hoy en día, pero cada vez encuentro más lectores de José María que echaban en falta una antología así. No sé si he acertado, pero por lo que respecta a muchos lectores que conozco en primera persona, hacía falta un libro así, o al menos para empezar...

¿En qué punto, en qué lugar situaría a José María Álvarez como poeta español respecto al contexto de la poesía española del XX y XXI?

Es evidente la admiración que siento por José María, como poeta y como persona. Si me tengo que centrar en su faceta como poeta en ese contexto, creo que es uno de los grandes, desconocido para muchos, sí, pero que con el tiempo se conformará como una de las grandes figuras de este siglo. Para entenderlo hay que acercarse de un modo casi sacerdotal, entregarse a una poesía que actúa como una revelación del mundo. Eso sólo lo consiguen los auténticos poetas, y él es uno de ellos. Nos falta perspectiva para saber valorar el papel de José María Álvarez en el futuro. Es como el coñac, supongo. Hay que dejarlo reposar.

¿Qué queda, para usted, del Álvarez recogido por Castellet como uno de sus novísimos?

Creo que aquello de Castellet no fue más que una antología donde podrían haber estado nueve poetas o veinte. No la estoy desmereciendo, pero digo que Álvarez está como podría no haber estado. Muchos quedaron fuera, se sabe. José María ha evolucionado en su obra, pero ojo: no tanto. Si uno lee sus primeros poemas, verá que no es tan distinto del poeta de hoy. Quizá el tono más elegíaco lo ha adquirido con la edad y la experiencia, pero un poema del año 80 puede pasar por uno de esta mañana. Ahí es donde radica su importancia: en ese sentido el carácter atemporal de José María es un punto que no debe olvidarse. Los poemas no pierden frescura (y cuidado con este término, sujeto a malinterpretaciones) en el sentido clásico del término. Su obra es circular, no lineal. Gira en redondo alejándose de un punto a modo de ombligo y cambiando la perspectiva, pero al final el centro es el mismo, el centro es él mismo.

¿Qué supone para usted ver esta selección de textos de Álvarez publicada?

Supone, en cierto modo, la culminación de un sueño: trabajar con la obra de Álvarez, algo que desde pequeña no sólo soñaba, sino que lo veía como algo totalmente inalcanzable. Sentarme a corregir cosas con él, hablar sobre esto o aquello… es para mí un honor, y lo digo con franqueza y él lo sabe. El respeto que yo siento por su obra quizá es el más elevado que llegue a sentir en toda mi vida. Es sagrado, y ya formo parte de la historia.

¿Cree que El otro de los tigres sería un buen bocado para aquellos lectores que quieren aproximarse a la obra del poeta?

Está concebida para eso: un acercamiento a la poesía de José María con un punto en común (el viaje, no sólo el físico, sino también el viaje interior, el Eneas que todos llevamos dentro y que a veces va dando tumbos por el mundo sin tierra a la vista). Es una forma de iniciar a nuevos lectores, una manera sencilla y accesible para aquellos que aún no lo conocen. Ojalá se compre como pipas, se lea hasta enrojecer los ojos, se descargue a borbotones de la web y llegue a cuantos más mejor. Si esta antología consigue que alguien más se enrole en el periplo, me daré por satisfecha.

Ejemplares de El oro de los tigres//Balduque.


Daniel J. Rodríguez//@DanielJRguez

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