jueves, 18 de septiembre de 2014

Desde siempre, y ya he hablado sobre eso, he considerado el periodismo como un oficio que se aprende más allá de las aulas de la facultad de comunicación. Bien lo definió Enrique Meneses cuando dijo que “el periodismo es ir, ver, oír, preguntar, volver y contar”, porque en esa máxima reside la auténtica esencia.

Casi acabando el periplo de estudiar una carrera, doy por terminados dos proyectos que han contribuido a perfilar mis aptitudes profesionales: se trata del portal local Ciezaenlared y la revista cultural Café de letras. Dos plataformas digitales en las que otros compañeros y yo hemos podido desarrollar nuestro trabajo, mejorar nuestra redacción y aprender, someramente, los vericuetos del oficio.














Ahora, cuando he terminado mi labor en ambos lugares (Café de Letras cerró sus puertas para siempre, pero Ciezaenlared sigue creciendo y caminando a paso ligero), echo la vista atrás para reconocer que la labor diaria que he desarrollado en ellos ha tenido un importante papel en mi prosa y en mi instinto periodístico y, más aun, a generar un perfil personal más humano y con cierto placer –lo confieso– por el arte, la literatura y la cultura, verdaderos motores de mi día a día.

Por ello, y sin más, gracias sinceras, a los proyectos y a la gente que, de algún modo, ha compartido conmigo ese trayecto. Y lo digo ahora, al final del compás.

Daniel J. Rodríguez//@DanielJRguez

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