domingo, 1 de enero de 2012

En el alba de la nueva vida,
cuando el año viejo abandona
en doce pasos el presente,
conozco en esta copa el sabor
que tu cuerpo despide
cuando mi boca te conoce.

El calendario empieza a
correr de nuevo, pero tú
y yo somos los mismos, unidos
cada vez más cerca, y yo te
conozco y me conozco en tí,
en el reflejo que dejas
en esta luna burlona
que en su crecimiento nos mira.

El tiempo sigue pasando, corre
el continuo trecho que nos
aleja de aquello que el futuro
 nos presta,y tú sigues
memorizando las arrugas que
cada día me nacen,
cambiando mi imperfecto
semblante.

Somos uno, retratados
en el abrazo perfecto.
El corazón, elemento
primigenio de la vida,
se nos ha unido,
convirtiendonos en
algo más que una pareja.


Daniel J. Rodríguez

1 Apuntes del lector:

María Llanos. dijo...

Somos uno, retratados
en el abrazo perfecto.
El corazón, elemento
primigenio de la vida,
se nos ha unido,
convirtiendonos en
algo más que una pareja.