jueves, 7 de julio de 2011




A Benjamín Prado, en memoria
de su muerte por amor.

Anoche soñé con robarle
el carmín a los labios de
mi luna, con el propósito
certero de embriagarme
de sábanas fuera y de camas
desechas.
Y con fastidio nací otro día
cansado de amarla y olvidé
mi virilidad en los pezones
borrachos de mujeres rotas
que, sin tocarte, regalaban falso
olvido.

Bajo el brazo de un santo
he dejado el recuerdo de
su ausencia, alejándome
a ciudades con plazas llenas
de su esencia plena. Pero no
la siento.
Hoy, de mañana y sin los
efluvios de los vasos de un
rojo rebosante, soy
sincero. He atisbado en lo
más hondo de mi mente y
ya no la quiero.



Daniel J. Rodríguez

1 Apuntes del lector:

Srta. Liv dijo...

Sigues en las tuyas. Me ha encantado.