domingo, 17 de julio de 2011


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Igual que la plebe no nació
para codearse con el césar
yo,  esclavo de la Vega Alta
no surgí con el destino de
convivir entre altas cunas.
Que no son mi lecho cántaros
dorados, ni me rodeo de
lienzos de hermosura valorados
con la vida, que mi apellido
no es Fogg ni tengo ochenta
días para hacer de mi casa el mundo,
que no conozco más que las fronteras
que limitan mis bolsillos, que no
puedo acolchar mi calavera.

No seré nunca capitán de ningún
barco, ni nací con el poder de
degustar la belleza de los cuadros,
que no conozco a nadie,
que solo tengo en la boca una
cañica de esparto.
Pan y circo, mis señores,
que yo no soy de duques ni de lores,
ni de oros o azucenas,
ni de viajes abismales.




Ya sabes que no guardo más tesoro
que mis letras, y estas, ni compran
ni reservan al futuro un bienestar
seguro. También has entendido
que no soy de los tuyos, que el
halo que os envuelve a los míos
ha olvidado, que no soy como
quisiera, que no soy del mismo mundo.




Daniel J. Rodríguez

1 Apuntes del lector:

Sr. Black Dog dijo...

No será, que haya usted
camino nublado por sombras,
que no son ni más ni menos,
que números, que el azar
ha traído a su puerta.