martes, 24 de mayo de 2011

Entraré en el mar y en una ola buscarélos rastros de tus sueños porque sé que
es allí donde los escondes con tus suspiros
y dónde tu misma te ocultas cada noche.

Bajo un océano que a los hombres acobarda,
sé que tú pervives sola y, enamorado de tu
presencia transitoria, prometo buscarte al
acabar este trago, que, sin dejar de ser amargo,
gusta.

Te apareces sencilla en la grandiosidad del
eterno azul y me invitas a ganarte, pero yo,
que soy hombre y siento, sé que no puedo
tenerte sin morir a la vida, sin alejarme de
este ruido eterno y estas caras conocidas.

Hoy, sin saber porqué y a la vez con la certeza
absoluta de todo por lo que te siento,
deseo buscarte, y te prometo, hermoso efecto,
que entraré al mar tras tu estela.

 



Daniel J. Rodríguez

0 Apuntes del lector: