miércoles, 9 de febrero de 2011






Mientras exista una posibilidad
de que tu voz cante mi nombre,
mi corazón será latido.

Mientras tu cuerpo y el mío,
sigan siendo, por instantes, mar
de blanca espuma,
me sabré vivo.

Mientras ansíes dibujarme
despojado de mis ropas
serás mi dueña, y yo tu dueño.

Mientras tu nombre sea oración,
tu boca, deseo. Tu pecho
sueño...
Cerraré, para soñarte,
mis ojos con empeño.


"Piensa en mí."

Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

Sigue leyendo y escribiendo... Lee en cuanto puedas "Conversaciones con Dios" de Neale Donald Walsch

Dn. dijo...

No dudes que lo haré, viajero anónimo. En cuanto me sea posible.

Un abrazo desde los sueños.

Dn.