viernes, 1 de octubre de 2010




Quiero decir, que hasta en los momentos más oscuros
Nacen versos de mis manos.
Que aún cuando las lágrimas quieren abrir paso
Por el camino gris de mi desgarrada garganta,
El único fusil, las únicas granadas, son palabras.

En mi defensa, palabras.


Lo más duro es no entender por qué,
No acertar a discernir el origen. Verlo lejano,
Incoloro y como entre brumas.

Y sin darme apenas cuenta, la verdad lastimosa
Asoma. Se filtra en mi cabeza desde un puño recto,
Que amenaza con el sabor a sangre que besan mis besos.

En mi defensa, Palabras.


De repente, ante mí, un precipicio y dos
Puentes que se acercan a mi mente como únicas
Salidas.

El primero, dulce y fresco, que me invita a alzar las manos
A luchar contra la muerte, a ser parte del fracaso.

El segundo, oscuro, casi roto. Mantener mis ideales,
Dar la túnica si solo quieren capa,
Llevar la cruz con orgullo, aceptar los azotes del camino.

En mi defensa, Palabras.

Sólo un dolor acompaña al físico, solo un padecimiento
Esconde mi orgullosa alma. El que ella lo sufriera,
Sin tener que sentir nada.

Por que aquel ángel precioso, que rodea mis espaldas
No merece que el virus contagioso de la violencia la
Alcance como las olas del mar atrapan los mensajes
En la orilla de la playa y los borra.

En mi defensa, Palabras.


Felices versos que hablan de dolor.
Tristes acontecimientos que purifican mi alma.
Y una única y verdadera certeza.
Siempre…

En mi defensa, Palabras.




"A aquellos dos, que no supieron usar conmigo sus palabras."

Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Conrado Navalón dijo...

Fuertes y robustas palabras... Palabras con magia... ¡me encantan tus palabras vecino

Dn. dijo...

Querido Amigo.

Palabras que nacen desde la experiencia, palabras que huelen a momentos vividos, a sensaciones y sentimientos, palabras sobre verdades.


Un abrazo desde los sueños.

Dn.