miércoles, 16 de junio de 2010




Que mágico fue mirarte durante minutos, no había nada mejor que eso, ni un beso habría sabido tan dulce como tus ojos tan cerca de los míos, nada podía ser más agradable que sentir tu respiración mezclarse con la mía,

El reloj corría y ambos seguíamos en silencio. En cambio mi corazón no paraba de escuchar las palabras de amor que emanaban de tus ojos, esos que tanto me habían dicho desde que te conocí, pero que nunca me hablaron con la seguridad y la certeza con la que en ese momento lo hacían.

“¿Escuchas mi corazón?”

“Sí”- Respondiste.

Y en ese momento quise decirte que palpitaba así cada vez que te tenía cerca, que solo con mirarte saltaba como loco pidiendo el auxilio de tu abrazo. Pero no pude, no quise romper la belleza del silencio inmortal que nos rodeaba.

De repente sonreíste y tu sonrisa me dañó “¿Cómo podías ser tan bella?”





Y el destino lo hizo, tus labios y los míos se unieron y te quise, no supe cómo ni hasta cuándo, pero te quise y deseé que tu hicieras lo mismo.

Ese beso fue especial, no me hizo desear desnudarte, esta vez fue diferente, solo me gritaba que te abrazase, que te sintiese, que respirase…










Daniel J. Rodríguez

5 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

Wow. Precioso.

nube dijo...

" Ese beso fue especial, no me hizo desear desnudarte, esta vez fue diferente, solo me gritaba que te abrazase, que te sintiese, que respirase…"

Me quito el sombre, Dn.

;)

Dn. dijo...

Quitatelo frente al sentimiento, yo solo soy el lapiz que, torpemente intenta plasmarlo.

Un abrazo desde los sueños.

Dn.

Anónimo dijo...

Te quiero

Dn. dijo...

Gracias por hacerlo.

Un abrazo desde los sueños.

Dn.