miércoles, 17 de marzo de 2010






5.30 P.M.

Dios, sólo queda media hora, media hora interminable que pasará tan lenta como han pasado las dos últimas en este triste aeropuerto.

Es curioso ver como, cuando quieres que algo pase rápido, el caprichoso Cronos parece jugar aleatoriamente con el reloj, se divierte con sus manecillas y les pide, les ordena que caminen más lentamente por la senda hacia el futuro.

¡Necesito que pase ya! Este dolor me está matando.

Mi madre, mi pobre y adorada madre…Llora amargamente, en silencio, sólo ella sabe cuanto ha llorado desde que les di la noticia, creo que jamás llegaré a comprender, que jamás llegaré a sentir ese dolor. Seré un cobarde, pero no quiero verla sufrir más, quiero huir como un gato asustado, esconderme en un minúsculo agujero y cerrar mis ojos…Que todo pase.

A su lado, mi padre, siempre tan frío, siempre tan lejano… Nunca entenderá lo que estoy haciendo, nunca sentirá completa felicidad, se que con mi decisión clavé un largo puñal en su pecho, puñal que le produjo una herida incurable.

Quiere parecer tranquilo, incluso contento, pero todos sabemos que no es así, sólo es una máscara tras la que se esconde, nosotros lo sabemos, él sabe que lo sabemos, de modo que todo está bien así.

Salgo a la calle, necesito un cigarrillo….

Mentira, no lo necesito, ni tan siquiera me gusta el sabor del humo, me limito a encenderlos y dejar que se consuman solos, animándolos con un par de caladas…
Salgo a la calle por que necesito respirar, alejarme de amigos y familiares, joder, e s que han venido todos, ¿Acaso no se dan cuenta de lo difícil que es esto para mí? Vale, entiendo que quieran estar hasta el último momento, que quizás sea la última vez que…



5.45 P.M.

No puedo creerlo, no quiero pensar que todo esto es por mí, han venido todos, ¡Que sorpresa! Por poco no llega, pero aquí están, todos han venido, el mejor de mis regalos y a la vez, la más grande de las penas…

Miro a Pedro, mi amigo de toda la vida, recuerdo aquel verano en su casa, aquellas charlas hasta las tantas de la mañana, quizás “culpables” de que hoy yo esté aquí.

Hasta ha venido esa princesa que nunca compartió conmigo su castillo.….

Cuántas cosas quedarán, cuántas sonrisas, palabras, momentos…Todos los vividos y todos los que quedan por vivir, esos son los que más duelen, los que quedan por venir, yo ya no estaré, no los viviré, no los disfrutaré.

6.00 P.M.

Fin. Punto y aparte. Desde ahora todo será nuevo, diferente. Historias paralelas, destinadas a no volver a encontrarse.

Las maletas ya estarán en el avión, solo quedan abrazos, palabras de ánimo y despedida, besos, sueños, promesas…

6.15 P .M.

Ahora el que llora amargamente soy yo, ahora todo es recuerdo, todo es pasado, algo que no es, si no que fue.

Una vez tuve un sueño, soñé con un viaje, con una marcha sin retorno, con una ida sin vuelta.

Una vez tuve un sueño, soñé con amapolas escondidas, soñé con princesas y caballas de madera en un prado verde que muere acantilado.

Una vez tuve un sueño, soñé con sonrisas y miradas.

Una vez tuve un sueño, soñé con unas manos abiertas, sin nada.

Tuve sueños y los soñé, ahora toca vivirlos.





Me abrocho el cinturón, el avión despega.



Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

Hay que ver qué fácil y bonito es soñar, soñar...en un futuro, en cómo serán las cosas... soñar y desear ese sueño ideal, ideal porque tú lo has forjado conforme tu ilusión, tus deseos...TUS-SUS NECESIDADES

Aunque... que duro se hace cuando inicias el camino hacia tu sueño, anhelado y ansiado sueño,y te aborda una lluvia de sensaciones y sentimientos que te hacen sentir feliz, pues al fin estas en camino hacia tu sueño, pero a la vez sientes melancolía y anhelo por todo aquello que dejas, por todo aquello que viviste. Que duro cuando estas fuertes sensaciones chocan entre sí, y te cuestionan..."debería seguir adelante? relamente merece la pena?..."

Y respondo..."Sí,realmente, merece la pena"

MpNr

Anónimo dijo...

Ambos tenemos un amigo llamado Juan Salvador, que una vez tuvo que viajar muy lejos persiguiendo un sueño, un deseo, un fuego que ardía dentro de su corazón. Atrás quedaron tantos recuerdos, vivencias, amigos y familia. Pero ese mismo amigo nuestro en su ausencia pudo comprobar que su sueño, no era algo inalcanzable, sino que supo hacerlo realidad.
Y tras esa ausencia, volvió, y pudo presentarse ante todo su pasado de una manera nueva, brillando su nueva felicidad. Y de ese presente renovado muchos de su pasado se pudieron beneficiar, de tal manera que consiguió unificar pasado y presente en esa nueva realidad cargada de luz y felicidad.
Pero es cierto, en un principio se ausento, se despegó de ellos... fue duro... pero por el resultado final mereció la pena.
Un abrazo, de tu amigo de toda la vida, Pedro.