lunes, 22 de marzo de 2010


Escribo trazos de un amor que no se si llegó a existir pero que si dolió.


Compuse tres canciones para hablarle al mundo de ello, soñé con el momento de un abrazo, perforé en mi memoria unas manos agarradas del meñique, paseos a escondidas de tus padres, cópulas en el catre de los míos, tu sexo acariciado por mi mano, tus labios de mujer besados por los míos, mi virilidad en tus manos, en tu lengua…



De repente ya no existe, ¿Existió quizás alguna vez? Yo pa´ ti sólo juguete, pene erecto en noches de deseo… tu pa´ mi sexto sentido, quinta esencia, pecado y don, regalo de vida, amor eterno.

Y de repente…. Nada.

Nada para ti, pues en mí, dolor completo, asqueroso sufrimiento que no puede dejar de buscar el amargo néctar de recuerdo que no dejo de desear, de lamer como a tus labios.

Si no te tengo a ti, al menos tu recuerdo, aunque duela. Al menos tu esencia, aunque solo la huela…



No sé como lo hiciste, pero sin notarlo te convertiste en mi único pasado, mi verdadero presente y mi proyecto de futuro, sólo en sueños me evadía de ti, pero solo en sueños, en el día y las noches que no conseguía dormir (Que eran las más) lo eras todo, llegué a necesitar el dolor que sentía al pensar en ti.

¿No hacerlo? ¿Dejar de pensar en ti? No hacerlo era tarde de domingo sin té silencioso en el café de costumbre, Francia sin champán, hotel sin sexo en el ascensor, secretaria sin escote, puta sin mamada, sábado sin ron, ni un suicida en el Wall street del 29´, Sabina sin bombín, los 20 poemas sin la canción desesperada, Manrique sin su padre, Simon sin Garfunkel, el loco sin cadillac o sin rock and roll star, los Beatles sin Lennon, institutos sin guarras de media falda….



Gracias a Cronos, dios del tiempo, todo pasa, por fortuna, diosa eterna, todo cambia, sin más, desaparece tras el chasquido del mago del olvido, eso o la muerte. Así que hermano, cree que eso es lo bueno, lo necesario, lo obligado, el olvido, si, el momento de pasar página que dirían los poetas rescatando del armario de las palabras esa bella metáfora.

El olvido, si, el momento de cambiar, ¿Y quién sabe cuando llega? ¿Quién sabe cuando pasas de amar a empezar a olvidar?, Complicadas preguntas carentes de respuesta solo deja que pase y cuando sea así cierra los ojos y respira, comenzarás a ser libre, se cortan las cuerdas que atan tus alas y puedes comenzar el intento del camino hacia el volar, ya no será nada, de repente no existirá, lo habrás conseguido, ¡LO CONSEGUÍ!

Solo quedará el amargo sabor del recuerdo, empujado por el necesario deseo de que muera totalmente, más no permitas que todo pase, que todo se olvide o caerás en el error y pronto dejarás que otra como ella juegue con tu virilidad en su boca y saboree el jugo exquisito de tu cuerpo.

 
 
Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

Llega a ser recio sin serlo. Me encanta.

nube dijo...

" El olvido, si, el momento de cambiar, ¿Y quién sabe cuando llega? ¿Quién sabe cuando pasas de amar a empezar a olvidar?, Complicadas preguntas carentes de respuesta.."

Es triste pero al final todo se convierte en olvido... ¡maldito olvido!