domingo, 28 de febrero de 2010

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No me gusta mirarme al espejo, las arrugas comienzan a invadir mi rostro y no lo soporto, no siento que me esté haciendo viejo pero al mirarme comprendo que así es, por eso prefiero evitar ese mal trago.



Si, me siento joven, en mi corazón no pasan los años, el tiempo no deja de correr pero eso es lo que a mi más me gusta, ver que aunque crezco y vivo el día a día, mi interior no pierde esa juventud.

Me siento feliz de haber realizado aquel día esa promesa. Lo recuerdo perfectamente, como si hubiera sido ayer mismos: Ante mí estaban las 15 velas que debía soplar, aquel día habían venido todos. Allí estaba mi abuelo Alfonso, tan risueño como siempre. Que Me duele recordarlo, sufrió tanto para abandonar la vida… Espero no tener que pasar por lo mismo que él, en ese hospital, con esos tubos en la boca, tantas máquinas a su alrededor…

También estaban mis padres, hoy no son ni un leve reflejo de lo que eran pero aún les veo ese brillo en los ojos, esas ganas de reír que me hacen sentir feliz por tenerlos cerca.
Tampoco faltaban los amigos, estaban todos los de la clase; Carlos, Pedro, Patricia, Marta… ¿Qué será de ellos? ¿Se habrán casado? ¿Tendrán hijos?

Joder, como pasa la vida, no te das cuenta de nada.

Quién me diría a mí que encontraría a alguien ¿A mí? Yo que siempre he sido reticente a las parejas, que he sido enemigo del amor…

Pero cuando pensaba todo eso no creía que pudiera existir alguien como ella. Nunca había imaginado que podría llegar a querer tanto a una persona, y menos a alguien tan distinto de mí como ella lo era.

No nos parecíamos en nada. Ella era todo un terremoto, no estaba un instante quieta, siempre jugueteando con sus largos cabellos, con esa mirada tan viva, casi pícara. La amo, la deseo aún cuando han pasado tantos años. Quiero seguir a su lado.



El calor de las velas y las miradas de los invitados comenzaban a sofocarme, 15 años, todo un hombrecito… Ese instante de protagonismo me intimidaba así que cerré mis ojos y antes de soplar las velas me dije “Siempre seré joven”.

Hoy puedo decir que he cumplido mi deseo.


Daniel J. Rodríguez

4 Apuntes del lector:

Marta almela lucas dijo...

Que bonito es darse cuenta que aun se posee ese brillo de inocencia, que aun se tiene esa juventud eterna que te hace reir como un verdadero niño.

En algunos momentos de mi vida llege a abandonar MI promesa, hace poco la volvi a abrazar con todas mis ganas. Espero que tu JAMAS abandones ese deseo.


Un abrazo chillado¡

Lady Madrid

Anónimo dijo...

Nunca morirás mientras tu recuerdo siga vivo en la memoria de algún joven alma.

Dama del caos dijo...

Para mí siempre serás ese chico, al que le gusta el té y le gusta robar sonrisas


:) hoy me has robado más de una



Gracias¡

Dn. dijo...

Quería y oscura dama del caos, no dejes que te tengan que robar sonrisas, permitete reir por ti misma, es necesario, el mundo necesita de ella.

Un abrazo desde los sueños.

Dn.