domingo, 14 de febrero de 2010

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Sé que quizás, cuando leas el remitente y veas mi nombre, lo primero que hagas con mi carta sea mandarla directamente al olvido, pero espero, por mi propio bien, que la leas, que la comprendas y después, hagas lo que convenga.

No lo hago para rogarte una nueva oportunidad, sé que tú eres feliz, no lo hago para que te sientas culpable, lo hago porque necesito contarle al mundo como me siento, y mi mundo eres tú.

Han sido algunos años, los que he compartido contigo, a tu lado, respirando, sintiendo, viviendo por ti, y aunque tú ya lo hayas hecho, yo no consigo olvidarlo.

¿Recuerdas esos paseos por el parque? ¿Cuando veíamos películas en mi salón? ¿Cuando nos cogíamos de la mano por la calle?

Yo lo recuerdo todos los días, y no puedo quitármelo de la cabeza, se que he de pasar, de intentar olvidarte, para poder ser feliz, pero no puedo…

Te quiero tanto….

Sólo te pido que me odies con todas tus fuerzas, para que eso sea una barrera que me haga olvidarte, sólo te pido eso, que me ayudes a olvidarte….

Te quiero tanto……


Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

Ausencias, bonita cancion para una bonita carta de olvido.

Dn. dijo...

Es una canción sencillamente preciosa.