viernes, 29 de enero de 2010

Ante mí se encontraba el tribunal que debía juzgarme, la sala estaba llena y yo completamente nervioso, debo admitirlo.

Tenía en mis manos una gran oportunidad, un montón de gente me escucharía atentamente durante unos minutos.

Estaba claro, no tenía nada que hacer, bailarinas, guitarristas, disfraces….Todos los que presentaron antes que yo se acompañaban de esas respetables pero bajo mi criterio grandes parafernalias que aunque adornan y desde luego son muy pero que muy bonitas, alejan al público de la esencia de la poesía.

Silencio, todos esperaban que entrase en acción. Pude hablarles de amor, de lo bonito que es la amistad o lo maravilloso que es el mundo, pero no, no pensaba hipnotizarles con una mentira, quería hablarles de realidad, de una realidad desagradable que asoma, que se filtra por mi corazón y lo endurece.

Recité esos versos de Biedma entregando mi corazón en cada una de las palabras y viendo en las caras de los que allí estaban que no entendían nada de lo que decía. No, la gente como yo no tiene cabida aquí, no se nos entiende.

Evidentemente no gané, es más, supongo que ni tan siquiera creo que se me puntuara, pero en mi corazón si que gane. Por la tarde una chica me dijo que le había encantado. ¡Lo conseguí! Llegué al corazón de una persona.


Daniel J. Rodríguez

2 Apuntes del lector:

Anónimo dijo...

segundo premio

Dn. dijo...

Francamente me importa bien poco la posición en la que quedara.

Me alegra unicamente por mis compañeros de clase, ellos han trabajado duro y es una alegriía para ellos.

Yo ya gané, además en varias ocasiones, al presentar nuestro teatro y ver la cara de imbeciles (Con perdón) que se le quedaron a aquellos que van a darme ese titulito de bachiler, si les apetece. Gané al disfrutar como un enano en la poesía, para mi fue un momento muy agradable, no pensaba presentarme, se me ocurrio en un momento y lo hice, me alegro de que haya sido así. Y por ultimo gané viendo la cara de mis compañeros, que disfrutaron con todo lo que hicimos (teatro y poesia) Y por la poca gente a la que le gustara.

Un abrazo desde los sueños.

Dn.